Criar adolescentes es un reto para cualquier padre/madre. Para las familias latinas en los Estados Unidos, hay un nivel adicional en este desafío porque los adolescentes a menudo crecen navegando dos culturas al mismo tiempo:

  • La cultura familiar en el hogar (valores, idioma, tradiciones).
  • La cultura estadounidense que experimentan en la escuela, con amigos y en línea.

Esto puede crear estrés, confusión y a veces conflicto, pero también puede ser una fuerza poderosa. Su apoyo como madre o padre es uno de los factores más protectores para la salud mental de su hijo(a) adolescente y para prevenir conductas que pueden tener consecuencias dañinas, como el abuso de sustancias.

Entendiendo lo que su Adolescente está experimentando

  • La adolescencia es una época en la que los jóvenes se preguntan:

    • ¿Quién soy?
    • ¿A dónde pertenezco?
    • ¿En qué creo?
  • Para los adolescentes latinos, las preguntas pueden ser aún más complejas:

    • "¿Soy suficientemente latino?"
      "¿Soy suficientemente estadounidense?"
    • "¿Por qué mis padres ven las cosas de manera diferente a los padres de mis amigos?"

    Es posible que su hijo(a) adolescente sienta la presión de encajar en dos mundos a la vez.

  • Esto a veces puede conducir a:

    • Estrés o ansiedad
    • Sentirse incomprendido
    • Sentir que tienen que ocultar partes de sí mismos
    • Conflicto con los padres

    Su papel no es eliminar estas dificultades, sino ayudar a su hijo(a) adolescente a superarlas con confianza y apoyo.

Lo que los adolescentes están aprendiendo

Aquí en Change to Chill, les enseñamos a los adolescentes que la salud mental mejora cuando:

Hablan acerca de sus sentimientosTienen apoyo de amigos Se reduce el estigma sobre la salud mental Piden ayuda cuando es necesario

Los padres pueden reforzar los mismos mensajes en casa. Visite https://www.changetochill.org para obtener más información sobre los recursos disponibles para adolescentes.

Qué pueden hacer los padres

1. Reducir el estigma sobre la salud mental

Muchas familias latinas crecieron escuchando mensajes como:

  • "No hables de problemas fuera de la casa."
  • "Tienes que ser fuerte."
  • "Eso son inventos tuyos."
  • "Esas ideas se pasan trabajando"

Si bien estos mensajes a menudo provienen del amor y la protección, pueden hacer que los adolescentes sientan que no pueden hablar sobre sus dificultades.

Si la salud mental es algo que aún no sabe cómo manejar, ¡está bien! Todavía puede apoyar a su adolescente. En lugar de usar frases como las mencionadas anteriormente, pruebe mensajes como:

  • "Todos tenemos emociones difíciles."
  • "Hablar de lo que sentimos nos ayuda."
  • "Si necesitas ayuda, podemos buscarla juntos."

Cuando los padres normalizan las conversaciones sobre las emociones, los adolescentes aprenden que la salud mental es parte de la salud general. Muchas veces, los adolescentes no hablan con sus padres sobre cómo se sienten porque no quieren preocuparlos. Sin embargo, los padres deben hacerles saber a sus hijos(as) adolescentes que están ahí para ellos.

2. Sea curioso antes de corregir

Cuando los adolescentes expresan ideas influenciadas por la cultura estadounidense, los padres pueden sentirse preocupados por perder los valores de la familia.

En lugar de reaccionar de inmediato, intente primero la curiosidad. Por ejemplo:

  • Si su hijo(a) adolescente dice: "Los padres de mi amigo(a) les permiten ir a fiestas".
  • En lugar de responder: "No. En esta casa no hacemos eso".
  • Intente: "Cuéntame más sobre cómo son esas fiestas".

Esto ayuda a que los adolescentes se sientan escuchados en lugar de juzgados, lo que los hace más abiertos a la orientación.

3. Enseñe a los adolescentes a sentirse orgullosos de su identidad cultural

Muchos adolescentes latinos tienen dificultades con su identidad cuando se sienten diferentes de sus compañeros.

Los padres pueden reforzar su identidad de la siguiente manera:

  • Compartiendo historias familiares
  • Hablando español en casa
  • Celebrando las tradiciones
  • Enseñando valores familiares como el familismo (la familia es primero), el respeto (por uno mismo, los mayores y los demás en general) y la solidaridad (ayudando a otros).

Explique que ser bicultural es algo positivo, no un problema. Los adolescentes que se sienten orgullosos de su cultura tienen una mejor salud mental y una mayor resiliencia.

4. Apoye la independencia mientras se mantiene conectado

La cultura estadounidense a menudo incentiva a los adolescentes a independizarse antes que en muchas familias latinas. Esto puede crear tensión.

Un equilibrio saludable incluye dar a los adolescentes oportunidades para:

  • Tomar decisiones.
  • Resolver problemas
  • Desarrollar independencia

Sin dejar de proporcionar:

  • Orientación
  • Estructura
  • Apoyo emocional

Piense en la crianza de los adolescentes como si usted fuese el entrenador de su hijo(a), donde lo guía, pero no lo controla.

5. Escuche sin tratar de arreglarlo todo

A veces los adolescentes no quieren soluciones. Quieren sentirse comprendidos.

Aquí hay algunas frases útiles que puede usar para demostrar que entiende. Estas frases pueden abrir la puerta a una conversación:

  • "Eso suena muy estresante".
  • "Me alegro de que me lo hayas dicho".
  • "Estoy aquí para escucharte".

Escuchar genera confianza, y la confianza hace que sea más probable que su adolescente acuda a usted cuando necesite ayuda.

Señales de advertencia de que un adolescente puede necesitar apoyo adicional

Los padres deben prestar atención si su hijo(a) adolescente muestra:

Distanciamiento de la familia y los amigosCambios importantes en el sueño o el apetito Enojo o tristeza frecuentes Pérdida de interés en actividades Hablando sobre la desesperanza Autolesiones o pensamientos suicidas

Si observa estos signos, comuníquese a:

Consejeros escolares o enlaces familiares de habla hispanaMédico(a) Profesionales de salud mental, como trabajadores sociales o terapeutas

Buscar ayuda es una señal de fortaleza, no de debilidad.

Iniciadores de conversación para padres

No tiene que esperar a que llegue una crisis para hablar sobre salud mental. Puede empezar preguntando:

"¿Qué te ayuda a relajarte cuando estás estresado?""¿Con quién hablas cuando las cosas se ponen difíciles?" "¿Qué presiones sienten los adolescentes en la escuela?" "¿Cómo puedo apoyarte mejor?"

Las conversaciones pequeñas crean una gran confianza con el tiempo. No todo necesita un sermón o que usted sepa todo. Hacer preguntas abiertas y escuchar son las mejores formas de conectar con su adolescente.

Los jóvenes perciben más de lo que pensamos

Los adolescentes son muy sensibles al estado emocional de sus padres. Se dan cuenta cuando los padres:

Están constantemente estresadosSon emocionalmente distantes Parecen abrumados Discuten con frecuencia Evitan hablar de las emociones

Incluso si los padres tratan de ocultarlo, los adolescentes a menudo sienten cuando algo anda mal.

Esto puede hacer que se sientan responsables por el estrés familiar, temerosos de compartir sus propios problemas y confundidos sobre cómo manejar las emociones. Por otro lado, cuando los adolescentes ven a los padres manejar el estrés, hablar sobre las emociones, pedir ayuda y tomar descansos para recargar energías, aprenden que cuidar la salud mental es normal y saludable.

Modelando hábitos emocionales saludables

Los padres no necesitan ser perfectos. Lo más importante es mostrarles a los adolescentes cómo los adultos enfrentan los desafíos de manera saludable.

Estos son algunos ejemplos de cómo hacerlo:

Diciendo: "Hoy fue estresante, así que voy a salir a caminar para despejar mi mente".Hablando abiertamente sobre los sentimientos. Disculpándose si reacciona con enojo. Pidiendo apoyo a amigos, familiares o profesionales.

Estas acciones enseñan a los adolescentes que las emociones son manejables y que hay apoyo disponible.

Cuando los padres se preocupan de su salud mental, los adolescentes se benefician

Las investigaciones demuestran que los adolescentes tienen un mejor bienestar emocional cuando los padres:

    Duermen lo suficiente
Controlan su estrés Mantienen relaciones solidarias. Piden ayuda cuando es necesario Dedican tiempo al cuidado personal

Las pequeñas acciones importan. Incluso hábitos simples como dar un paseo corto, hablar con un amigo, practicar la oración o la meditación y descansar lo suficiente pueden ayudar a los padres a mantenerse emocionalmente presentes para sus hijos(as) adolescentes.

Muchos padres latinos fueron criados con la idea de que los padres siempre deben ser fuertes, que las luchas personales deben permanecer en privado y que tomarse tiempo para uno mismo es egoísta. Pero cuidar de su salud mental no es una debilidad. Es una forma de proteger a su familia.

Cuando los padres se cuidan a sí mismos, crean un entorno familiar en el que los adolescentes se sienten más seguros, más apoyados y más cómodos pidiendo ayuda. Su bienestar ayuda a construir una cultura familiar donde se valora la salud mental y se reduce el estigma.

Reflexion:

Tómate un momento para hacerte estas preguntas.

No es necesario que lo haga todo a la perfección. Lo más importante es mostrarle a su hijo(a) adolescente que la salud mental es importante para todos los miembros de la familia, incluidos los padres.